
tal vez de esa forma
tus balas y flechas envenenadas
no me hagan daño.
O tal de vez de esa manera
no me veas
cuando ellas me maten
Nunca entenderé cómo
tanto dolor en tu vida,
no te hizo más sensible
al sufrimiento de los demás
como cediste campo
a la maldad y al placer
ante el dolor ajeno
Provocaste lágrimas
heriste corazones
mataste almas
encegueciste amores
que se volveran contra ti
y robarán tu destino.